El otro está en mi casa
El otro vino y no se marchará
El otro pasará la noche en mi alcoba
Aquel otro sufrirá
Y no lo sentirá
Mi ausencia es inevitable
Mas frenarla quisiera yo.
El otro está en mi casa
El otro vino y no se marchará
El otro pasará la noche en mi alcoba
Aquel otro sufrirá
Y no lo sentirá
Mi ausencia es inevitable
Mas frenarla quisiera yo.
Tú, niño de mis ojos
Que me enloqueces con una mirada
Me estremeces al pensarte
Y por tu amor sucumbe mi alma.
Mas la edad nos separa
Y es nuestro gran obstáculo
Tú, un niño casi de pecho
Yo, una mujer.
Cuando te conocí en la adolescencia ya lejana
Me maravillaste
De amor sufría
De amor vivía
Pero ya desde ese entonces
El panorama mucho ha cambiado
Yo en una mujer me he convertido
Y tú, de un niño de pecho
A un adolescente has pasado
Te pienso y me entristezco
De lágrimas mis ojos se llenan
Y pensar que ya es todo tan lejano
A noche aquella
En que de amor sucumbieron nuestros labios
Ahora te miro con recelo
A diario nuestras miradas se cruzan
¿Como no si soy tu maestra?
Para el mundo por completo simplemente
Pero en la interioridad de mi ser
El niño de mis ojos
Continúas siendo.